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Cómo hacer un MOOC*: Lecciones aprendidas

 

*Massive Open Oline Course

 

Los MOOCs no son una novedad. Son toda una realidad. Basta con entrar a Coursera, Udemy, Edx o LinkedIn Learning para encontrar miles de experiencias de aprendizaje en este formato.

Así que ¿por qué hablar de ellos? ¿Qué es lo interesante aquí?

Ahí te va: lo interesante es que, pese a su popularidad, hoy en día aún son pocas las organizaciones que recurren a experiencias de esta clase para nutrir sus ecosistemas de aprendizaje. Lo digo porque mi día a día se lleva a cabo inmerso en estos ecosistemas (nutriéndolos o ayudando a crearlos).

Y otra cosa, creo que hay muchos que no son tan buenos, o definitivamente malos, y tal vez sea esa parte de la razón por la que aún no se popularizan.

Y eso es malo porqué…

Bueno, así malo malo no es. Pero es una lástima que siendo soluciones de aprendizaje que, BIEN DISEÑADAS, han demostrado su efectividad y su atractivo para el participante – como lo puedes ver en este white paper –  no experimentemos más creando experiencias de este tipo en las organizaciones y nos quedemos atrapados entre SCORMS y Power Points, que son muy útiles, pero que se van quedando cortos para los tiempos que corren y las nuevas formas de aprender que demandan las audiencias.

No por nada, empresas como AT&T, GE, L’Oréal, Marks & Spencer, McKinsey, Microsoft y Tenaris están integrando en sus programas MOOCs ya probados en plataformas como Coursera o  bien, diseñándolos internamente para empujar contenido de acuerdo a los objetivos específicos y estratégicos de la Organización.

Pese a eso y sin querer ser reiterativo (o a lo mejor sí quiero) creo que – al menos en México – no hemos explorado el formato MOOC lo suficiente. Ya ni se diga las soluciones basadas en audio tipo podcast, que son “the next big thing” según Gury Vaynerchuk (pero de eso hablamos luego).

 

¿Qué sugiero?

De entrada, lo de siempre: ATREVERSE Y EXPERIMENTAR. Sólo así se aprende y se mejora.

Ahora bien, la experiencia me dice que siempre es más fácil atreverse cuando puedes trabajar sobre algo que ya se ha trabajado. Como diría Isaac Newton, cuando te paras en los hombros de gigantes o como diría Robbert Dijkgraaf “picking ideas from other’s brains”.

Así que te quiero contar mi experiencia al respecto. Ojo: para nada digo que sea un gigante ni mucho menos, pero sí he tenido la fortuna de participar en el diseño y desarrollo de soluciones tipo MOOC – una de las tantas cosas por las que estoy agradecido con CEMEX University.

Footage del rodaje del MOOC con Cemex University.

Esta experiencia fue todo un viaje, muy divertido, retador y sobre todo aleccionador. Y para ponerte en el mood explorador, échale un ojo a este videíto que te dará una idea del resultado final de este viaje:

https://www.youtube.com/watch?v=Et2rQIIHepY&t=107s

Para poder llegar a este tipo de resultados, hay que recorrer un caminito bien interesante que creo que debes conocer y sobre el cuál quisiera platicarte las lecciones que obtuve al vivirlo.

El paso a paso y las Lecciones Aprendidas

Estas lecciones son resultado de mi experiencia de muchos años como Diseñador Instruccional , Project Manager en ForteOrigen y en CEMEX University, y de mi experiencia aparte grabando el podcast (o videocast) de Dare to Learn, cápsulas de aprendizaje, la serie de Books & Beers (donde soy co-host con mi estimado Tero Moliis), en algunos otros palomazos en video que puedes ver en mi canal de Youtube y en un par de cursos que estamos cocinando con el equipo de Dare to Learn.

  1. Pocas agencias de Diseño de Aprendizaje o Learning en México saben realmente lo que les estás pidiendo cuando les dices que quieres una solución FREGONA tipo MOOC. Probablemente serás el primero en pedirles algo así; y es que cualquiera hace un video, pero no cualquiera hace una experiencia fregona de aprendizaje.
  2. Las que lo entienden, no dimensionan el budget, personal y tiempo que realmente requiere una experiencia de calidad. Porque muy probablemente no lo han hecho.
  3. El costo puede ser alto. Luego de un research rápido, supimos que un curso hecho por una Universidad de prestigio puede rondar los $300,000 USD – $500,000 USD.

Estos costos serán elevados en gran parte si demandas una producción de videos de alta calidad – cosa que debes hacer porque a nadie le gusta ver videos pinches.

Aquí aprovecho para hacer una nota: los MOOCs están muy ligados al formato de video, aunque estrictamente no es obligado que los haya. Puedes hacer un curso online de otras formas (hay cursos que son una serie de emails) sin embargo, las audiencias es muy probable que esperen que los haya. En este caso me estoy refiriendo a un MOOC en el formato más conocido, que incluye múltiples videos.

  1. Necesitas disciplina para aplicar los basics de Diseño Instruccional. No es nada fácil, porque estás tan concentrado en producir recursos multimedia, que se te pueden olvidar. Es clave respetar los mismos principios instruccionales que sigues en cualquier experiencia de aprendizaje exitosa. Puede ser tentador querer comenzar haciendo un script o grabando, pero si no se definen lineamientos y criterios que van desde Objetivos Instruccionales hasta cómo vas a evaluar el impacto, puedes terminar invirtiendo más tiempo en corregir que en construir. Échate este video sobre Diseño Instruccional para que veas a qué me refiero.
  2. Debes comprender que el poder del MOOC no está sólo en su formato. Su valor es una combinación entre formato, diseño y contenido. Todo eso genera la experiencia. Por lo tanto…
  3. debes convertirte en un excelente curador de contenidos y para eso, primero debes conocer a tu audiencia. ¿Quién es el participante? ¿Cuáles son sus necesidades? ¿Qué contenido le ayudará a desarrollar las habilidades que buscas y que él/ella requiere?

Una vez que sabes conoces a la audiencia, deberás seleccionar, depurar, pulir, contextualizar y nutrir con insights los contenidos correctos. Créeme, es una chambita. Puedes conocer más sobre cómo curar contenidos de learning aquí.

  1. Así mismo, debes pensar y planificar el despliegue de la experiencia, ¿cómo y cuándo liberarás el MOOC? Debes determinar si habrá una campaña previa al lanzamiento, tendrás que definir cómo lanzas el material, quienes estarán inscritos, quienes lo pueden accesar y finalmente, cómo le darás seguimiento. En otras palabras, tienes que diseñar la experiencia de lanzamiento, pues de otro modo podrías desperdiciar mucho trabajo y quizá un excelente MOOC.
  2. Materiales adicionales: ¿cómo vas a complementar el MOOC? ¿Lecturas adicionales? ¿Videos? ¿Podcast? ¿Otros cursos? Todo esto lo debes integrar a la experiencia y ubicar en dónde se va a utilizar cada material. Recuerda que un MOOC va más allá del video y debes comprender eso si quieres explotar todo su potencial.
  3. Debes de esforzarte por encontrar un buen SME (Subject Matter Expert), no sólo bueno en su área, sino bueno en sus cualidades instruccionales y de liderazgo. Créeme, no es fácil encontrar the perfect mix. Tienes que considerar que quizá no esté en la misma ciudad que el resto del equipo, así que hay que tomar en cuenta traslados y viáticos. Y no basta con contactarlo e invitarlo. Aquí ya debes tener bien claro el objetivo de su participación e incluso, sus diálogos. Es ideal – por no decir imperativo – que le envíes con anticipación fechas de trabajo, tiempo estimado de participación, las preguntas o los diálogos necesarios y en ocasiones, hasta el presupuesto.

Y no obviar el tiempo de preparación que ese SME va a requerir. Toma en cuenta que muy probablemente será la primera vez que haga algo como esto. A veces, ya en el sitio y listos para grabar 5-10 minutos de video, necesitas una hora o más de preparación con él o ella.

  1. A veces no existirá ese SME y tendrás que recurrir a actores, que tiene varias implicaciones de tiempo y lana. De tiempo porque para que se va natural necesitas darle mucho contexto y estar muy al pendiente de sus participaciones. Y de lana pues porque son profesionales y, si son buenos, cobran bien.

Ojo: normalmente las agencias de actores cobran a pocos días, así que tendrás que ver si tu empresa puede hacer una excepción a su política de pagos a 60 días ( ya te la sabes) o acordar con tu proveedor de Diseño Instruccional que ellos los subcontraten, con lo que seguro te saldrá más caro por el fee que te va a cobrar, your choice.

  1. Tendrás que ponerte en Movie-mood: el equipo de Producción (o tu y tu equipo si lo decides hacer todo in-house) va a necesitar que les apoyes con la búsqueda de locaciones, procurar que los “actores” estén a gusto, obtener permisos, usar o entender el lenguaje (Toma #1, toma #2, corte, acción). Es divertido al principio, pero puede llegar a ser repetitivo, cansado y frustrante. Se requiere paciencia.
  2. Necesitas un muy buen Team de Producción: esto no se trata de “grabar un video y ya”. Se necesita pre y post producción, preparación, un equipo creativo, un método, roles definidos y mucho trabajo colectivo. Como ejemplo te adjunto un diagrama de cómo Pixar desarrolla sus films animados. Lo puedes encontrar en el libro Collective Genius. Recuerda la innovación es un trabajo duro y en equipo: 
  3. En relación al punto anterior, quiero ser enfático en este: necesitas un muy buen equipo de grabación (técnico y humano). Si ya vas a invertir tanto tiempo y esfuerzo, seguro querrás que se vea bien. Requerirás el apoyo de profesionales y de un buen arsenal de video. Ojo, por lo menos necesitarás dos cámaras especiales, sus respectivos tripies, un telemprompter y dos buenos micrófonos portables. En el caso de mi experiencia con Cemex Uni y con los proyectos en video que he hecho por aparte, hemos contado con el apoyo de equipos profesionales como el de Mammoth Studio y Pan de Muerto.
  4. El tiempo de trabajo será siempre más de lo que piensas. Para generar una solución o experiencia de aprendizaje de 15 minutos, probablemente necesites considerar alrededor de 16 horas de trabajo:
    • Estudio del script y material instruccional: 4 – 8 horas por parte del SME.
    • Ajustes de script y material instruccional (porque los habrá): 4 horas
    • Reunión de pre-work para estudiar el material y recorrer la sesión de trabajo: 2 horas (por lo menos).
    • Shooting: 4 horas

    Y lo anterior es sin contar las horas de trabajo del resto del crew de grabación.

    Y obvio sin contar el tiempo de diseño de los materiales, diseño del script, piloto, postproducción, imprevistos, etc.

    Por ejemplo, aún el mejor script puede ser – y seguro será – modificado durante la sesión de grabación. Una sola oración, línea o diálogo que no sea consistente con los Objetivos o con la lógica de las ideas de aprendizaje, puede hacer la diferencia. Lo que en el papel parece un diálogo de dos renglones que tomará 1 minuto grabar, se puede convertir en una hora, un párrafo o días rescribiendo la página entera.

  5. Estudio y preparación son la mejor (quizá la única) forma de presentarse frente a una cámara con seguridad y, sobre todo, con beneficio para la audiencia. No hay tal cosa como “actuar natural” sin estar preparado para el rodaje. Si no te preparas, no hay manera de ser natural (aunque parezca una paradoja).
  6. El trabajo no acaba cuando se dice “corte” al final de la última escena por filmar. Ahí comienza el trabajo de edición, que es tan duro y al detalle como el mismo shooting: hay que hacer cortes, animaciones, quitar silencios, meter efectos, y renunciar a horas y horas de material. Horas por minutos. Vete preparando para esperar unas dos o tres semanas para ver las primeras cápsulas de 5 minutos.
  7. Y aún cuando tengas las cápsulas, falta trabajo por hacer. Ahora necesitarás hacer los materiales de apoyo para hacer del MOOC una verdadera experiencia: manuales para el usuario, handouts, recursos adicionales, tests, material de evaluación y seguimiento, entre otros).  Podrían ser meses de trabajo para tener una verdadera experiencia de aprendizaje que gire en torno al MOOC como recurso central para el learner.

He de mencionar, que no todos los MOOCs tienen que tardar meses en quedar listos, pero si quieres que esté fregón, muy probablemente sí necesitas meterle bien tiempo y lana.

Esto no quiere decir que no puedas hacer algunos MOOCs de low budget o experimentos en video, de manera que vean la luz más rápido, hay veces que hay que ser ágiles y se vale.

 

Last, but not least

La plataforma: lo peor que puede pasar es que tengas un gran MOOC y una pésima plataforma. Por ejemplo, los famosos LMS han demostrado no ser suficiente para permitir una verdadera experiencia con recursos como estos. Explora plataformas como Degreed, NovoEd, Teachable.

Tienes que tomar en cuenta cuestiones como capacidad, user experience, precio. Y toma en cuenta esto: este es de los puntos que debes estar explorando desde un inicio. Debes tener al menos una buena selección de plataformas para que cuando llegue su momento, sólo escojas una. Para entonces debes saber el cuándo, cuánto y cómo de la plataforma.

Algo que puedes hacer es pedirles a estas plataformas que te proporcionen un Demo o negociar que te ayuden a montar una parte de tu curso con ellos para mostrarlo a la audiencia y levantar impresiones.

En CEMEX así lo hicimos cuando estábamos decidiendo plataforma:  piloteamos el mismo curso en dos distintas, en versión Demo, y de los insights de ese experimento tomamos la decisión de con cuál quedarnos.

Como puedes ver, hacer un MOOC puede no ser la cosa más sencilla y es tentador optar por soluciones de aprendizaje más simples. Pero los beneficios que puedes obtener al atreverte a desarrollar uno, son muchos. Por ejemplo:

  • Hay algo en la naturaleza del MOOC que conecta muy bien con el participante: la sensación de una relación entre la experiencia y el participante. Un MOOC puede llegar a ser algo muy personal.
  • Los MOOCs son ideales para un entorno de aprendizaje como el que se vive hoy en día, en el cual el formato de video ha demostrado ser efectivo para captar la atención del usuario y mejorar la retención de los mensajes.
  • Sus características permiten una distribución masiva.
  • El acceso es ilimitado en tiempo y espacio (24/7, donde sea, cuando sea)
  • Puedes hacerlo a la medida e integrar muchos recursos como animaciones, power points, locaciones clave en tu organización.
  • Puedes actualizarlo si es necesario sin tener que rehacerlo desde cero. Basta con editar las secciones que hay que poner al día.

Tenemos que desafiar las soluciones más tradicionales y apostar por soluciones diferentes. Experimentar con formatos y plataformas distintas. Eso sí, no hay que ignorar que la experimentación no significa lanzarse de cabeza a lo bruto. Por eso, espero que estos aprendizajes te sirvan para experimentar mejor, aprender en cabeza ajena y obtener mejores resultados.

Y si tienes alguna experiencia al respecto, compártemela también o no dudes en comentarla, y abrir la conversación. Recuerda que compartir ayuda a reforzar el aprendizaje y al final, para eso estamos aquí, para aprender.

 

Este artículo fue publicado también en mi cuenta de LinkedIn.